HTGAWM: Review de 4×03 “It’s for the Greater Good”

octubre 14, 2017 0 Por Iara Reinoso

Annalise sigue luchando por recuperar su status aunque esto signifique hundir a otros. 

HTGAWM presentación afiche ABC Serie Television
   Laurel, quién es sin duda alguna la estrella del capítulo, continúa persiguiendo a Michaela para intentar convencerla de que la ayude a desenmascarar a su padre, a lo que ésta última responde con una negativa rotunda. Es que Pratt, quien en el capítulo pasado había logrado entrar a un lujoso bufet de abogados, comienza a cursar sus prácticas allí y quiere abandonar los casos sangrientos y las elucubraciones en esta era post Keating. 

Annalise por su parte decide tomar un caso pro bono en su afán por recuperar el prestigio como abogada. Quién cae en sus garras es Ben, un convicto acusado de asesinar a su mujer hace 12 años y quien está pidiendo una apelación en la condena. Ya veremos cómo sale esto.

Connor, a quien habíamos visto dudar acerca de su profesión en el capítulo anterior, finalmente toma la decisión, cobra el reembolso por haber renunciado a la facultad y decide gastarlo (como no podía ser de otra manera) en stippers y alcohol.

Asher preoucupado por la situación de su compañero llama (y molesta) a Michaela en su trabajo para pedirle que se incorpore a una intervención que está planeando. Pobre señorita Pratt si pensaba que salirse de esa secta, sin líder ya, que era el grupo de estudio Keating iba a resultarle tan simple.

Laurel por su parte visita a Bonnie en la oficina del fiscal para pedirle que le consiga un trabajo allí, cosa a la que esta última se niega echándola. Ante esto, Castillo toma un comentario de Asher en el que cuenta que ahora Frank y «Bonbon» viven juntos y toma la decisión de ir a ver a su ex para que convenza a su roomie de que la tome en el puesto.

Laurel se encuentra con Annalise en el baño mientras visitaba a Bonnie en el juzgado y le cuenta que todos la están pasando bastante mal desde que los «liberó».  Ésta le responde que lo lamenta pero que deben seguir con su vida, ya que es lo mejor para todos.

Nate «cara de piedra» Lahey en su afán por vencer a Annalise después de un encontronazo en juicio, convence a Bonnie de contratar a Oliver para hackear el teléfono de su ex amante. A raíz de esto consiguen hacerse de una nota de voz eliminada por Keating donde Ben, su defendido, le cuenta que la noche en el que su mujer se suicidó discutieron porque ella le dijo que él no era el padre biológico de su bebé.

Annalise, Nate y Bonnie se encuentran en el estacionamiento luego de que estos últimos usaran aquella nota de voz en la corte y tienen, mediante gritos e insultos, una fuerte pelea. Pero claro que siempre puede ir todo peor, ya que cuando Keating vuelve a su auto recibe una llamada donde le informan que debe ir a reconocer un cuerpo a la morgue. ¿Quién es? Jasmine Bromelle la ex convicta a la que la vimos defender el capítulo pasado, quién fue encontrada muerta por sobredosis en un callejón.

Annalise se ve desbordada y decide que lo mejor es ir a ver a su terapeuta (¿futura pareja?) para que la contenga. Él le dice que lo que le pasó a su ex clienta no es su culpa y debe seguir adelante, aunque si no está en condiciones de seguir con su caso actual debe dar un paso al costado. En este encuentro ella lo acusa de querer hundir su temple, y le avisa que no lo va a lograr.

Frank, que ahora parece volvió ser amigo del grupito, cocina para todos en la intervención de Connor, que como podía esperarse no sale muy bien.

Laurel, quien no se da por vencida, vuelve a visitar a Michaela y le muestra la prueba por la cual cree que su padre es quien mandó a matar a Wes: un registro de vuelo donde muestra que llegó a Filadelfia el mismo día de la muerte de su novio, y que seguramente iba acompañado por Dominic, el amigo de la familia que conocimos en el primer capitulo.

Michaela, quien sigue tratando de hacerse un lugar en el bufet de abogados, compite en el «Hell Ball» una competencia entre pasantes que logra ganar gracias a cierta información acerca de Antares, la empresa del padre de Laurel que ésta le dio. Gracias a este triunfo decide ayudar a esta ultima y le pide a su jefa que la asigne a la cuenta Antares.

Annalise recibe un sobre en su casa con la prueba que le faltaba para eximir a Ben de prisión, y gracias a la ayuda de Frank (que pobre ya no sabe que hacer para que lo perdone) descubre que éste le fue entregado por Virginia, su jefa en el caso probono y ex abogada de su defendido. Gracias a esta prueba gana el alegato en la corte no sin antes incendiar a su colega acusándola de negligencia como defensora pública y dejándola al borde de perder su licencia.

Después de este episodio Annalise vuelve a terapia donde le cuenta toda su jugada al terapeuta, quien al preguntarle porqué le hizo eso a su colega, recibe la respuesta de que en realidad fue un sacrificio para una causa mayor, ya que quiere iniciar una demanda colectiva contra todo el sistema judicial ( tal vez como una forma de vengar el fallecimiento de Justine y el error en la condena de Ben). 

Para coronar este capítulo nos encontramos con las imágenes de una Michaela fue de sí, visiblemente shockeada y cubierta de sangre enfrente de la nursery del hospital preguntando donde está (suponemos el bebé de Laurel) y gritando descontrolada que todos alrededor de ellos mueren.  

¿Habrá muerto efectivamente el bebé de Laurel y Wes? ¿cuántas víctimas más tendrá la nueva actitud «vengadora» de Annalise? Aun no lo sabemos pero les dejamos el adelanto del próximo episodio de «How To Get Away With Murder» para que saquen sus propias conclusiones:




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